1. El drenaje lento puede deberse a la acumulación de cabello en la tubería. Aunque el cabello no obstruya completamente el desagüe, sí puede ralentizar el flujo del agua. En este caso, se puede utilizar un alambre largo con un gancho en el extremo: introdúzcalo en la tubería y, tras moverlo varias veces dentro de la misma, es posible que logre enganchar y extraer el cabello.
2. Otra causa frecuente es la acumulación de grasa en el interior del desagüe. Cuando la grasa se solidifica, impide el paso normal del agua. En esta situación, se recomienda verter agua caliente por el desagüe para derretir la grasa y restablecer el flujo.
3. También podría haber otros objetos desconocidos causando una obstrucción parcial, lo que da lugar a un drenaje lento. En tales casos, puede utilizarse un dispositivo especializado para desatascar o, mejor aún, recurrir a un profesional para realizar una limpieza completa y eficaz.
¿Qué hacer si el desagüe de suelo no está obstruido pero el agua fluye lentamente?
1. Puede tratarse de un problema de diseño del propio desagüe de suelo. Algunos modelos incluyen una junta o tapón en la base que, si no se ha retirado durante la instalación, restringe el flujo del agua y provoca un drenaje lento.
2. Otra posibilidad es que la pendiente del suelo sea insuficiente, de modo que el desagüe no se encuentre en el punto más bajo. Esto impide que el agua fluya naturalmente hacia él, causando acumulaciones.
3. Además, la ubicación del desagüe podría ser inadecuada; por ejemplo, si está demasiado lejos de la ducha, el recorrido del agua se alarga y su velocidad de drenaje disminuye.