1. En primer lugar, retire la tubería de desagüe recién adquirida y desmonte las piezas fijas y la brida ubicadas en el extremo inferior del desagüe del lavabo. A continuación, fije firmemente la brida del desagüe del lavabo en la parte inferior del lavabo. Asegúrese de colocar la brida bien ajustada y apretada. Posteriormente, coloque el lavabo sobre la encimera, alineando el extremo inferior del desagüe con el orificio previsto para el lavabo en la encimera.
2. En la posición adecuada del desagüe del lavabo, envuelva una cinta o sellador alrededor de la tubería para prevenir filtraciones de agua. Luego, alinee el otro extremo del desagüe del lavabo con la tubería de desagüe (es decir, con la abertura de la tubería de aguas residuales). Utilice una llave inglesa para ajustar y apretar firmemente las conexiones entre el desagüe del lavabo y la tubería de desagüe. Una vez completada esta unión, verifique que ambos extremos del desagüe estén correctamente alineados, asegurándose de que la tubería no presente torsiones ni desalineaciones.
3. Por último, realice una inspección para comprobar que todas las piezas hayan sido instaladas correctamente y estén bien colocadas y niveladas. Tras confirmar que no hay errores en la instalación, lleve a cabo una prueba de estanqueidad: vierta agua en el lavabo y observe desde los laterales si hay alguna fuga en el desagüe.